lunes, 30 de marzo de 2009

Pasamientos sobre cantar, corazones y cabrones


 

Hoy niños les vengo con un pequeño consejo y aunque no les guste se los diré en ingles


 

"SING"


 

Para uno que otro monolingüe que ande por ahí esto significa canta, por que cantar es de las mejores formas que los humanos tenemos para expresarnos, no muchas cosas no permite liberar una cantidad de emociones tan diversas.

Quien lo niegue nunca a cantado a todo pulmón


 

"AUN TE AMOOOO" al ritmo de la música de coda mientras tu dignidad escurre por el suelo.


 

O por que no la mal intencionada.


 

"Así como un jardinero recoje el fruto no como tú que ya estabas RECOJIDA" Esta sale con mas sentimiento si andas bajo las influencias del alcohol.


 

O simplemente cuando dejamos salir un buen grito desde lo mas profundo de nuestro ser con


 


 

"VIVA MEXICO CABRONES" eso sale del mismo lugar de donde sale el grito que damos al ver a México ganar algo en futbol (como no es muy común que pase esto yo prefiero oir regularmente a molotov)


 


 

La verdad es que uno no necesita ser ningún tenor para cantar, por ejemplo, yo me considero un gran cantante a pesar de desafinar siempre no alcanzar y en general cantar feo. Pero cuando canto canto con el corazón


 

Y si alguien hace algo con el corazón lo hace bien.


 

lunes, 16 de marzo de 2009

Pensamientos sobre reciprocidad cósmica ,dios y amor de $300 la hora


Casi a todas las personas que conozco les pregunte estas últimas semanas lo siguiente:

 

"Si somos lo que tenemos y tenemos lo que merecemos. Entonces, ¿somos lo que merecemos ser?"


Esta pieza de reflexión la saque de una canción de Jarabe de Palo. "Dicen" se llama.

 

"Dicen que venimos al mundo a sufrir 
que la vida es un engaño 
que si juegas tienes que jugar a ganar 
que eres lo que tienes 
y tienes lo que mereces 
vives, ganas, pierdes 
dicen que es así. "


Este es el verso de donde tomo la reflexión. Y como bien remarcaron muchas de las personas a las que les pregunte, ninguna de esas dos frases son verdad.

La canción se verla de cómo la gente cree eso en la vida real y la verdad son solo falacias. La gente no se mide por sus posesiones o posee lo que ha de merecer.

 

Bueno este último puede tener algo de verdad porque la gente va obteniendo cosas con su esfuerzo o algo así. Por supuesto también hay que contemplar los regalos, como ese que tu abuelo te dio justo en tu cumpleaños 12. Que te dijo que buscaras en su closet debajo de sus pantalones viejos, esa caja que te dijo que te llevaras sin que la abuela te viera. Y así es como terminaste con tu colección de revistas del vaquerito.

 

Desgraciadamente hoy en día vivimos en una sociedad donde todo tiene precio, la gente, el respeto e incluso el amor se puede comprar (a menos que su definición de amor no sea una noche en el motel de $300 la hora). Por supuesto hoy vales lo que tienes, viéndolo tan sínicamente como se me es posible.

Ahora la segunda parte del axioma dice que tenemos lo que merecemos. Si creemos en la forma más desarrollada del karma o mínimo en el monstro volador de espagueti creeremos que esto debe de ser verdad, pues nuestras buenas acciones deben ser pagadas y las malas castigadas.

Hoy en día nadie tiene lo que merece (bueno quizás barney si merecía el programa de televisión), niños mueren en africa de hambre mientras en el otro lado del mundo gente se hace rica creando gimnasios para adelgazar (esa tiene que ser algún tipo de señal de que el mundo está mal).


En fin, ya me perdi, el punto es que NO SOMOS LO QUE TENEMOS pero la gente nos trata mejor si tenemos mas y NO TENEMOS LO QUE MERECEMOS pero dios es un sádico bastardo.


Como siempre espero no ofender a nadie y si lo ofendí lastima Margarito vivimos en un país donde puedo decir lo que se me de mi gana siempre y cuando no ofende a ningún rico.

GUTEN ABEND

sábado, 14 de marzo de 2009

Pensamientos sobre las malas noticias, la risa y otras cosas


No hay una buena manera de hablar de malas noticias simplemente no hay tal cosa

Por más que uno intente simplemente terminando dando desgracias a las personas.


 

Cualquiera de los 3 o 4 lectores que tengo fácilmente recordara como es hablar conmigo acerca de una mala noticia.

Intento aligerar el golpe siendo tan casual como puedo y con sentido del humor, porque de las pocas cosas que se dé la vida una de las más importantes para mí siempre ha sido la siguiente:


 

"No hay nada que sea tan importante como para que no te puedas reír de eso"


 

En algún momento de su vida, quizás después de tener algún tipo de sexo con otro hombre, Oscar Wilde dijo:


 

"La vida es demasiado importante para ser tomada seriamente"


 

Y la verdad yo ya he aprendido que no debes de dudar en la filosofía de los homosexuales tienden a ser muy acertadas. (Dicen que los griegos tenían escuelas donde se besaban entre hombres luego filosofaban (citación pendiente)).


 

Pero en fin dejando los temas tan profundos que son la filosofía y demás -ias.


 

Vuelvo a mi tema


 

Cuando yo me veo envuelto en una conversación seria intento ser algo gracioso (digo intento por que nadie nunca me ha informado que de hecho lo sea). A veces esto hace mas cómoda a la persona que está conmigo, quizás permite que sus lagrimas se detengan por un momento o incluso que deje de llorar por completo.


 

Cada lágrima que una risa puede detener es un porcentaje del alma que no perdemos. Digo yo, pero desgraciadamente no me consta.


 

También me he dado cuenta que aparte de intentar ser gracioso el tener contacto físico con la persona que recibe las malas noticias o que relata sus problemas del corazón, suele ser muy beneficioso ellos sienten que realmente estoy ahí. (Problemas de visión supongo incrementaran la necesidad de contacto me imagino)


 

Pero en fin, lo que intento decir es que aunque no hay manera correcta de dar las malas noticias si hay una de no provocar un exceso de lágrimas en el receptor.


 

La risa, la cura de todos los males.

Por eso hay laboratorios en todo Taiwán donde niños son raptados y se les obliga a ver horas incesables de películas de Disney hasta que sus risas llenen tanques que son después destilados y se consigue lo que hoy en día conocemos como pepto bismol (citación pendiente)


 

En fin ya es tarde y tengo sueño


 

Me despido de ustedes mis 3 lectores fieles y les pido que por favor perdonen cualquiera de mis ideas que resulte ofensiva a ustedes o a su estúpida familia…ehm digo linda familia.

martes, 27 de enero de 2009

Carta 19

Esta última carta la escribo yo porque siento que es importante que las cosas sean completadas.

La última carta será de mi mano, Fernando ya no escribirá más y ahora que todas estas cartas están en mi posesión quiero darles un final adecuado.

Primero lo primero.

Yo conocí a Fernando en la universidad mientras estudiábamos ingeniería civil, bueno el estudiaba yo pasaba la vida más relajada. El me ayudo a poder continuar en la carrera dándome los empujones que de vez en cuando eran necesarios.


El no era de muchos amigos yo por el otro lado era más extrovertido, intentaba conquistar, por así decirlo, a toda mujer que estuviera cerca y disponible. Mas sin embargo fácilmente nos hicimos amigos. Podíamos hablar por horas de nada, solía retrasarlo con las tareas y a veces incluso no dormíamos por perder tiempo platicando en vez de hacer nuestra tarea.

Mi familia no era muy unida, de hecho es un asco, pero la familia de Humberto me acepto y me permitió sentirme como un miembro más. Era el mejor de los amigos que se pudiera pedir.

Aun así yo también frecuentaba otras amistades y solía llevar a Fer conmigo algunas veces invitaba a una amiga suya para que no fuera solo, por así decirse.

Ahí la conocí a ella (como él se empeña en llamarla en estas cartas), no tarde mucho en considerarla amiga mía, era una buena persona, graciosa y era poco menos que un genio.

Los tres nos hicimos un grupo regular, nos podían ver en el cine, en el bar, siempre nosotros tres. Hasta que ella se consiguió un novio durante ese tiempo fue cuando Fer empezó a actuar más extraño, en ese momento me debí de dar cuenta.

En fin, después ella salió de esa relación y él se fue a Alemania, esta de más decir que lo que paso en la despedida no era de mi conocimiento antes de leer estas cartas. Lo extrañe mucho al maldito.

En ese tiempo me enfoque en mi trabajo e incluso deje de frecuentar a muchas de mis “amigas”, por así llamarles, y el tiempo parecía ir más rápido.

Un día la invite por una cerveza, serian unos 3 años de que habíamos salido de la carrera y hacía mucho tiempo que no nos veíamos.

Ella no había sido la misma desde que Fer se había ido pero ese día se encontraba especialmente deprimida por alguna razón. Cuando le pregunte el por qué me explico que la mama de Fernando le había dicho que él se había sido invitado a unirse a la facultad en la universidad de Zúrich, cosa que había aceptado.

En ese momento me parecía comprensible la depresión de ella, ahora se que ella esperaba que el volviera después de la maestría para arreglar las cosas, era el tipo de depresión que yo sentía.

Ese día nos tomamos algunas copas de más y al llegar a su casa no pude salir de la situación donde terminamos besándonos y…llegando a situaciones más graves. Al días siguiente ella huyo de su casa temprano dejándome ahí dormido y por algunas semanas me evito hasta que pude confrontarla y arreglar las cosas. No tardamos en comenzar a salir como pareja.

Dos años después de eso el volvió en el funeral de su padre, muy triste lo vi durante semanas, yo pensaba que era por lo de su padre. Hoy se que no era solo eso.

Unos meses después fue cuando me decidí a pedirle matrimonio a mi ya novia de más de 2 años y fui a pedirle a Fer que fuera mi padrino.


Un par de semanas después de que acepto, yo aun no hallaba como proponerle matrimonio a la mujer que amaba así que volví con su mejor amigo para que él me sugiriera una idea.

Nadie me respondió al tocar la puerta así que con la copia de la llave que me había dado la última vez que había ido entre, el no podía haber salido lejos su auto estaba en la entrada. Llame su nombre un par de veces en voz alta y nadie respondió. Entre y di una vuelta por la casa, en su despacho vi un paquete que tenía una nota sobre él la cual decía:


“Para Humberto:

No dejes que las lea.”

Me senté en la silla frente a su escritorio y abrí el paquete. 18 cartas escritas a mano cada una en su sobre blanco y todas con fechas distintas, tome la más vieja y la abrí precediendo a leerla.


Una a una leí cada una de las 18 dejando que mi estomago se revolviera y que lagrimas cayeran de mis ojos mojando las mismas hojas escritas con las palabras de mi mejor amigo, palabras que estaban siendo dirigidas a la mujer que yo amaba.

Al terminar de leer la última carta deje caer los sobres y corrí a la recamara de Fernando y lo encontré en su cama boca arriba con un frasco vacio de medicamento en su mano.

Le grite, lo sacudí pero no respondí, no pude hacer más que llamar a urgencias.



Algunas personas consideran que uno solo puede amar a una pareja, un hombre solo ama a su mujer, su novia o esposa.
O solo pueden amar a la familia, sus hijos, padres y hermanos.

Piensan que un hombre no puede amar a otro hombre como a un hermano sin tener lazos de sangre.

Yo no soy de esas personas, yo tengo un hermano a pesar de haber que no somos familia.

Yo amo a mi hermano más que a nada en el mundo.

Y él estaba siendo llevado a emergencias mientras yo lo veía dejando que la vida abandonara su cuerpo.

1 minuto, eso fue todo.







1 minuto ese fue el tiempo que el oficialmente estuvo muerto.

Toda la noche junto a el me quede esperando que despertara. El doctor dijo que ya estaba fuera de peligro que había tenido suerte de que lo encontrara antes de que la sobredosis lo matara.

Al día siguiente abrió los ojos.


Hablamos por horas.

No le dije que había leído las cartas. Le pregunte por que había tomado las pastillas, el mintió.

Me dijo que tenía problemas para dormir y que se había excedido con las pastillas que solía tomar para dormir.

En ese momento tome la decisión más difícil de mi vida, y la más importante.
Dije la mentira más grande que podría haber dicho.

Le dije que había ido a su casa para hablar acerca de ella, que yo estaba teniendo dudas de la relación y que no quería casarme, todo porque no me veía a mi mismo teniendo hijos con ella, ni envejeciendo con la misma mujer. Incluso le dije que creía que ella tenía sentimientos por alguien más.

Todo esto era mentira, menos lo último, me había dado cuenta que ella tenía otra mirada en sus ojos desde que el había vuelto. Ahora entendía la verdadera razón.
Lo deje en el hospital con su familia, fui a su casa, tome las cartas y las devolví a su posición original no antes de sacar una copia de cada uno de ellas.

Después fui a casa de ella y le dije que Fer estaba en el hospital. En ese momento me di cuenta que mi decisión era la correcta. Sus ojos se iluminaron me hizo pregunta tras pregunta de su condición.

Ella fue al hospital tan rápido como pudo.

Yo solo me retrase lo suficiente para poder dejar caer el anillo que traía en mi bolsillo en el primer depósito de basura que vi en la calle.


Un par de días después termine mi relación con ella. No lloro, eso me alegra.


Ella lo ayudo a recobrar sus fuerzas. Acompañándolo a todos lados y simplemente estando ahí para el.


Hace unos días fui a verlo y no pude ver por ningún lado el paquete de cartas. Solo vi un libro negro con cubierta de cuero el cual ojee cuando él salió de la habitación.

“Por algún juego del destino, estoy completo. Volví de la muerte y esta vida parece mucho mejor a mi vida anterior”


En la última página escrita pude encontrar esto:

“Un reencuentro he vivido. Mis labios con los suyos, una vez mas unidos y esta vez no los separara ni un rayo”


Sé que mi decisión ha sido la correcta.

Porque a pesar del dolor que siento en mi pecho casa vez que la veo, sé que mi hermano está feliz y sé que él la hará la mujer más feliz del mundo.


Esta carta la escribo no para que alguien la lea si no porque toda gran historia de amor debe tener su desenlace y porque me enorgullece haber sido parte de esta.



Atte. Humberto

miércoles, 14 de enero de 2009

carta 18

No se cuanto ha pasado desde la última vez que escribí, de hecho ni siquiera recuerdo donde me quede en la última carta, pero de cualquier manera muchas cosas han pasado.

Hace unas semanas me conseguí una pequeña casa y deje de nuevo a mi familia. Esta vez la escusa fue que necesitaba espacio para poder desarrollar mi último libro, la verdad ese ya estaba listo y preparado para que firmara y se me entregara una pequeña fortuna.

Me comunique con Johan y le pedí que se encargara de distribuir el último libro el solo que yo no tenía fuerzas en mi para hacerlo. El acepto de inmediato. Me deseo que me cuidara y que recuperara las fuerzas por qué estaba haciendo “el libro que cambiara la manera en que la gente piensa de la soldadura” o algo así y que quería que yo lo redactase. Yo creo que le di largas, en este momento no lo recuerdo ya.

A Humberto lo he visto en algunas ocasiones, demasiadas quizás, un par fueron con ella. Ella me mira a los ojos y ya no puedo ver su alma, ya no me deja ver lo que hay dentro solo hay un vacio, esos ojos me dicen “ya nada para ti encontraras aquí”.
Abrasa a su pareja y son tan felices. ¿Y quien soy yo?


Nadie


El me considera su mejor amigo, me lo dice todo el tiempo, quiere que salga con el por una cerveza que los acompañe por algo de comer, cosas que no puedo hacer sin que el dolor quiera escapar por mis ojos. Como si mi alma quisiera huir

La última vez que lo vi vino a mi casa a mostrarme algo que acababa de conseguir y que quería que yo viera primero que nadie.

Un maldito anillo. El maldito anillo.


No se cansa de verme sufrir ¿Acaso no lo ve? Mi miseria es casi palpable y el no ve el hoy en el que el amor por ella me ha llevado. Y el tiene un anillo para ella.

Y yo estoy solo y sin propósito.



“-Te lo enseño a ti antes que a ella. Porque quiero que tú me des el si antes.

-Serias mi padrino de bodas. No quiero casarme sin ti a mi lado. Eres mi hermano”.


Hermano me llamo. Y yo amando a mi cuñada.

Accedí. ¿Que mas pude decir?

El confundió mi dolor con sorpresa y emoción o algo así.



Ya firme los papeles, todo está arreglado. En dos semanas es el cumpleaños de mi madre, ese día se los daré.

Dejare que mi madre tenga un último cumpleaños feliz con todos sus hijos.

Quizás esta sea mi última carta, levantar la pluma ya es muy doloroso y no creo tener fuerzas.


Solo dos semanas más.


Dos semanas mas y descansaré. Ahí ella no me atormentará. En el vacio descansaré.

lunes, 8 de septiembre de 2008

Carta 17

Humberto no tardo en caer victima del alcohol, yo por el otro lado había dejado de tomar y estaba aun en shock.

Ella me miraba en silencio dejando que la cabeza de Humberto descansara en su hombro, la mirada no era la misma de la niña de que me enamore, ni la de la joven a quien yo le había roto el corazón. Era la mirada de una mujer que había tomado su decisión, que miraba a su mejor amigo con lastima y con coraje al mismo tiempo que demostraba un gran afecto por el. Desgraciadamente no parecía ser el afecto que yo quería.

Las palabras no hacían falta teníamos una conversación con nuestras miradas. Ella sabía que era lo que yo sentía y yo entendía que ella no tenía ningún deber para haberme esperado. Yo era el que estaba mal. Yo había cometido un error y lo estaba pagando.

Hoy en día se que me merezco lo que me paso, se que le hice demasiado daño a ella, la deje aquí después de declararle mi amor. Y no tengo ninguna derecho de odiar a Humberto, el fuel quien la acompaño, el se quedo a su lado, el jamás la hirió.

No tardamos mucho en romper el silencio y abandonar el bar. Subí a rastras a Humberto al auto y deje que ella manejara. Solo por que mi borrachera no se había ido del todo. El camino fue casi tan silencioso, el radio aminoro el camino. 101.9 FM aun conocía la estación que solía escuchar. No puede evitar dejar salir de entre mi torbellino de emociones reprimidas una sonrisa.

Me baje frente a la casa de mi madre, supongo que en ese entonces volvió a ser mi casa. Ella se bajo del auto y camino a mi.

-Es tu culpa, sabes- dijo con melancolía- tu te fuiste. No me contestabas mis mensajes y me dejaste esperándote. Que podía hacer no. Yo no. No pensé que volvieras.

-Es mi culpa, lo se- le dije volviéndome hacia ella.

-Te fuiste, me dejaste sola y después de decirme que todo ese tiempo me has amado- dijo acercándose y mirándome fijamente a los ojos- ¿Como te atreviste? No preguntaste por un solo momento si yo sentía lo mismo. Y después de que intente hacer lo mejor para ambos, te fuiste. Dejándome sola y con todo esto dentro. La culpa, el añoro y todo esto que sentía por ti. No tienes derecho de estar triste, no tienes derecho de que yo sienta nada por ti ahora. No mereces que siga hablando contigo.

-Lo se, lo siento y me arrepiento todos los días- dije viéndola a los ojos, esos ojos. ¿Por que no los podía descifrar en ese momento?

-No es suficiente- dijo abofeteándome con toda la potencia que su mano le permitió- no es suficiente- sus palabras estaban ahogadas en las lagrimas que salían de sus ojos.

-lo se, lo se- le dije acercándome a ella y tomándola en mis brazos.

-Te ame, más de lo que alguien debería poder amar a alguien- dijo mientras secaba sus lágrimas en mi hombro.

En ese momento no pude evitarlo, la acerque todo lo que pude y la bese. Esos eran los mismos labios, la misma pasión, aun estaba ahí. Ella no rompió el beso ni el abrazo.

Cuando nos separamos me miro ahora con sus ojos ya sin lagrimas y decididos- Ese fue el ultimo.

Fue lo ultimo que dijo antes de subirse al auto y marcharse con su novio, mi mejor amigo.

Esa noche no puede dormir, solo recuerdo estar sentado en cochera de la casa hasta que los primeros rayos del sol iluminaron mi rostro. Toda una noche pensando en el hubiera, en el por que y mas que nada pensando en ella.

En sus labios que ya no serian míos, en sus ojos que ya no me verían a mi y en su corazón que no podría pertenecerme jamás.

lunes, 25 de agosto de 2008

Carta 16

Rompí el abrazo para saludarla. Fue un saludo de amigos, de que otra manera pudo haber sido.

Ella le dio el pésame a mi madre quien lo acepto gratamente. Ella siempre había estado en la gracia de mi madre, ya que lo pienso ella siempre había estado en la gracia de todo el mundo. Se quedo con mi familia durante todo el entierro y fue con nosotros cuando fuimos a mi casa, desgraciadamente no tuve un solo momento a solas con ella.

Ella y Humberto nos acompañaron a mi y a mi familia todo el día hasta entrada la noche cuando Humberto la llevo a ella a su casa, antes de irse Humberto me dijo si quería que saliéramos los 3 el día siguiente. Yo no pude más que aceptar.

Esa noche la pase en mi cama, la cama que había dejado ya hacia 3 años, pensé en las cosas que no pensaba desde hacia ya tanto. Pensé en ella, pensé en la posibilidad de tener una relación con ella. Ya un tiempo después me siento mal por haber estado pensando en eso aun cuando mi padre acababa de ser enterrado, pero creo que el lo entendería.

En la casa mi madre parecía tener todo en control, mi hermana aun estaba sensible y mi hermano estaba triste pero parecía mantenerse, así que no tuve problemas para salir esa noche.

Fuimos a un bar que solíamos frecuentar en los tiempos antes de que me fuera. Reímos, bebimos, incluso bailamos un poco. Ella estaba muy callada e incluso le notaba triste. Recuerdo recordarle que yo era el que debía estar triste y que ella la que me debía animar, ella rio como acostumbraba. Esa risa, la extrañaba, esa que era el regalo que me solía dar a diario.

Cuando compartíamos otra ronda de bebidas Humberto cambio un tono un poco serio y dijo las siguientes palabras. Las cuales creo nunca olvidare:

-Fernando, amigo, te has perdido de mucho mientras estabas haciéndote el gran súper ingeniero en Europa.

-¿Si? ¿Como que cosas?- recuerdo preguntar esto con un tono digno de alguien que ya ha bebido mas de la cuenta.
-Te acuerdas del Ramiro, se caso, Diana, se nos hizo política y creo que Isaac esta dando clases en la Unam- Todas estas palabras salían torpemente de su boca, el nunca ha sido el mejor bebedor.

-Pues si, eso suena a 3 años de vida perdida.

-Pero lo más importante. Desde hace ya 3 meses que tengo la mejor novia del mundo- dijo esto mientras yo reía- Si esta hermosura- dijo finalmente abrasando y besando en una mejilla a la mujer a su izquierda, la misma que era la dueña de mis sueños y mis pesadillas.

Mi sorpresa fue tal que deje caer la botella de la que bebía. Como podía el hombre mas mujeriego que yo conocía salir con ella, llamarla a ella su novia. Humberto hizo algún tipo de broma acerca de que estaba yo tan borracho que no podía sostener una botella.

La mire y ella me devolvio la mirada, dejando que una lágrima solitaria cayera. En ese momento comprendí a que se refería con ese lo siento.

domingo, 24 de agosto de 2008

Carta 15

¿Que es lo primero que recuerdas de tu papá?
Recuerdo que era grande.

Al nacer uno ve como un ser gigantesco te toma en sus brazos y entre balbuceos, los cuales somos demasiado pequeños para entender, pero sabemos que es un juramento para protegernos y cuidarnos.

Unos años después caminamos detrás de el, queriendo ser como el. Pero como podríamos si es tan grande. Recuerdo verlo como a un súper héroe, podía cargar el mundo en su espalda y saltar tan alto como un edificio.

Al crecer te das cuenta que tu padre es humano, que envejece, que llora y que tiene fallas, como todos. Pero si tu padre es como el mio, te das cuenta de que aun asi el es grande.

Mi padre era el mas sabio, amigable y respetable de las personas que he conocido. Era grande

Al tener hijos yo espero ser tan grande como el, pues su grandeza no estaba en su tamaño, ni en su dinero, ni en ninguna de esas cosas que uno no puede llevarse consigo. Si no en la única que nos llevamos al siguiente mundo.

Mi padre era grande por que todo aquel que le hablaba por mas de 10 minutos le apreciaba y le tomaba cariño. Mi papá es grande por que aun en la muerte le amamos, todos.

Descansa con tu grandeza papá.


Esas fueron las últimas palabras que dije antes de ir a sentarme al lado de mi madre en la iglesia. Ella me pidió que lo escribiese, me dijo que el siempre quiso que su hijo mayor hablase en su funeral. Mi hermano menor apenas tenia 15 años y mi hermana tenia 10, ambos estaban sentados junto a mi madre.

Al salir de la iglesia llevamos el cajón al cementerio donde mi padre descansaría junto con mi abuelo y abuela. Mi hermano y yo ayudamos a cargarlo fuera de la iglesia.

Me encontré afuera a Humberto quien me dio un abrazo en cuento nos vimos, aun no se si fue un pésame o uno por los años sin vernos. Creo que fue ambos. En ese momento me di cuenta de cuanto me había perdido. Hablamos por cerca de un minuto antes de que Ernesto, mi hermano, me preguntase como me iría al cementerio. Humberto rápidamente me ofreció irme con el.

Llegamos al cementerio, mucha gente estaba presente igual que en la iglesia. Fui y me pare junto a mi familia, intentando no parar si no limpiar las lagrimas que brotaban escasas de los ojos de mi madre.

Mi madre, ella es una mujer fuerte y de carácter, esta eran las primeras lagrimas que le conocía. Estoy convencido de que ella amaba a mi padre tanto como un hombre puede recibir amor, y al tomarme la mano supe que ella me agradecía el haber venido.

Al alejarme, entre la gente la vi. Era ella 5 años después aun era la mujer mas hermosa del mundo. Se movió con gracia hacia mi, caminando entre todas las personas que se encontraban entonando los salmos apropiados para el descanso de el alma de mi padre.

Al estar frente a frente vi algo en sus ojos, algo que no pude entender. Nos mirábamos en silencio hasta que me sujeto entre sus brazos y me dijo un “lo siento” que salió de su mismísima alma.

No supe si ese lo siento era un pésame o una disculpa, pero yo lo acepte y la abrace mientras lágrimas manchaban su inmaculado vestido.

Carta 14

Ella se detuvo, dejo de escribirme y me dejo vivir con mi conciencia cargada de pesares que podía esconder detrás de mi sonrisa y ocupaciones. La gente aquí era nueva y quería conocerme. Probablemente no se daban cuenta de mis pesares, seria mi acento.

Una vez a la semana les escribía a mis padres. los extrañaba y ellos a mi, pero me decían que lo que mas sentían era el orgullo de tener un hijo estudiando fuera del país.

A los 3 años termine mi maestría, mi tesis fue tan bien recibida que algunos maestros me empujaron a publicarla. Después de la publicación, me dieron un lugar el la facultad donde podría tanto dar clases como hacer mis propios trabajos.

En los siguientes años publique 3 libros junto con un compañero al que le guardo mucho aprecio y estuve más de una vez a punto de contarle todas mis penas. Johan Lindbergh. Era de las personas más brillantes que conocía y era solo un par de años mayor a mi, es debería decir todavia hace un par de meses lo vi cuando vino a México a visitar la unam y fui a saludarlo. El desarrollaba el 70% de los libros por el solo y me pedía que yo los escribiera. Decía que el no sabia como explicar las cosas y que mi prosa era la de un escritor. Nunca le creí.

Nuestros libros fueron muy aceptación entre las comunidades de ingenieros en el mundo, rápidamente me hice tanto de un nombre como de una pequeña fortuna, una que nunca espere tener de ser sincero.

A solo 2 años de haber terminado mi maestría ya era rico, reconocido y con conexiones. Podía trabajar donde yo quisiera y con quien quisiera, pero no seria el caso pues tuve que volver rápidamente a mi país, el cual sin darme cuenta añoraba con tanta pasión que casi llore al oir a una señora vendiendo empanadas en el aeropuerto.

Desgraciadamente el motivo de mi regreso no fue ni lejanamente tan feliz como mi llegada. Mi padre había tenido un infarto.

sábado, 2 de agosto de 2008

Carta 13

El primer correo llego solo unos días después de que llegue a Alemania.

Hola.

Espero que estés bien y se que te debe de estar yendo muy bien en la escuela, digo siempre te ha ido muy bien.

Quisiera pedirte perdón por lo que paso la última ves que nos vimos, tu sabes a lo que me refería. Eres la persona que mas quiero, no quisiera que perdiéramos el contacto así. Espero que me contestes. Estaré esperando.

Aquí todos te extrañan. He ido seguido con tus papas, tu mama te manda saludos y me pidió que te recordara que le escribieras, Humberto te extraña mucho lo he visto como perro sin dueño últimamente, digo sigue con sus mujeres pero igual le faltas tu.

No ha sido lo mismo aquí sin ti, nada me entretiene, te extraño. Eres el único que me entiende.

Fernando espero que leas esto y que me contestes.


Aun no entiendo del todo por que deje que mi culpa me ganase en ese momento o acaso seria mi orgullo, solo se que no le respondí. Y el solo pensamiento que quizás todo fuese diferente, mejor, provoca el peor de los dolores en mi.

Quizás ella fuera mía hoy en día, pero los quizás no existen solo el dolor de lo que no fue.
"La conciencia del perdido es la que me llevara a los momentos mas felices de los dias que jamas vivi."

Los que han pasado por aqui (desde el 26 de enero, 2010)